Las señoras que vivían en la casa donde estoy hace más de cuatro años con mi esposo e hijo, vendían paleticas de helado. Por eso cuando me mudé tuve que pegar un cartel en la puerta que decía: “Ya no se venden paleticas”.
Tras un año con el papel afeando la puerta mi vecina Felicia me aconsejó que lo quitara: “no seas boba, muchacha. ¡A esta altura ya nadie va a preguntar!” ¡Qué equivocada estaba Feli! Después de retirar el cartel muchos han sido los despistados. Hoy mismo, después de casi cinco años, una mujer tocó para preguntar si todavía vendían paleticas.
Ojalá encuentren aquí un pedazo de Cuba, de su alma y de su gente... un poco de Matanzas, y un poco de mí
Mostrando entradas con la etiqueta paleticas cubanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paleticas cubanas. Mostrar todas las entradas
lunes, 7 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
