Ojalá encuentren aquí un pedazo de Cuba, de su alma y de su gente... un poco de Matanzas, y un poco de mí
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lunes, 10 de marzo de 2014

Los libros y el salario

Hay libros que caben en un bolsillo y libros que te desfondan el bolsillo, o al menos, te lo dejan bastante maltrecho.

Cuando los ecos de la Feria del Libro recién concluida aún desandan Cuba, muchos cubanos nos dolemos de no haber podido adquirir todos los textos que queríamos.

Uno da vueltas por los stands y descubre uno tras otros libros que quisiera tener. Este, aquel, el de más allá… los coges en la mano… pero después aparece ese que estaba perdido y cuando te das cuenta ya no te alcanza el dinero.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Chamaquili, el niño que debe crecer (+ Poema)

Seis de los Chamaquilis...
Chamaquili es el protagonista de una serie de libros infantiles de la autoría de Alexis Díaz-Pimienta, poeta y repentista conocido como cultivador de la seguidilla; con ilustraciones de Jorge Oliver, creador de clásicos del dibujo animado cubano como el Capitán Plin.

Pero no es este dúo armónico de autor e ilustrador lo que hacen especial a Chamaquili, un volumen que entrega en esta Feria del Libro 2014 su octava propuesta: ¿Qué me cuentas, Chamaquili?

Chamaquili es especial porque logra captar la esencia del ser niño, porque usa y juega con el lenguaje propio de las edades tempranas; con las costumbres, las explicaciones y los sueños infantiles. Encanta porque son libros sencillos, llenos de ingenuidades, de esas lógicas simples que solo saben hallar los niños, antes de crecer y comenzar a complicarse la vida.

lunes, 17 de febrero de 2014

Alex, una canción de trova hecha libro (+ Letra)

Alex, una de las canciones más entrañables del trovador cubano Pepe Ordás, se ha convertido en un libro con imágenes de ensueño, que bajo el sello de la editorial Gente Nueva sale a luz en la presente Feria Internacional del Libro de La Habana 2014.

“El artista de la plástica Enrique Martínez, quien fuera maestro de otro maestro, Roberto Fabelo, me pidió ilustrar la canción y logró captar el espíritu de la historia mejor que yo”, dijo el cantautor, quien espera poder presentar en su peña habitual en Guanabacoa el volumen dedicado a los niños.

martes, 1 de marzo de 2011

Dos fotos curiosas de la Feria del Libro en Matanzas

Esta mujer mató dos pájaros de un tiro en la Calle de Medio, en la ciudad de Matanzas. Compró el cake a 15 pesos en la dulcería El Doboch, y aprovechó para buscar algún libro en la Feria. "Con una mano es muy difícil, pero no se puede perder la oportunidad". Con el cake en la mano hizo la pequeña cola, y compró libros para sus hijos.

viernes, 25 de febrero de 2011

La Universidad de Matanzas tiene su Feria del Libro

El encuentro del escritor uruguayo-cubano Daniel Chavarría, Premio Nacional de Literatura 2010, con los estudiantes universitarios, fue el plato fuerte de la presente edición de la Feria Internacional del Libro en su subsede habitual de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.

Chavarría, quien también es profesor universitario, conversó de su obra con los jóvenes, leyó algunos de sus cuentos y presentó su volumen El aguacate y la virtud, de ediciones Matanzas.

jueves, 25 de febrero de 2010

Satisfacciones de la Feria


Por: Yirmara Torres Hernández

Hace unos años gastaba mucho dinero, casi todo el que me daban mis padres para estudiar en La Habana, en libros. Las librerías de Casa de las Américas, la UNEAC y las muchas de volúmenes viejos que hay en la capital cubana eran mis sitios favoritos.

Y en las Ferias del Libro me afilaba los dientes e igual me quedaba sin un kilo. Pero desde hace cinco años ya no busco libros para mí. Ahora mi mayor satisfacción es comprarlos para mi hijo.

Él solo tiene seis años, y aún está aprendiendo a leer. Pero desde que no sabía hablar le empecé a guardar libros, y así, en todas las ferias hasta ahora he logrado conformarle una pequeña biblioteca, la que hubiera querido para mí de pequeña.

No es que yo no tuviera libros en mi infancia. Mis padres me compraron bastante, porque en la década de los 80 los había en todas las librerías y eran baratos. Pero para mí nunca eran suficientes.

Y para colmo mi mamá los fue regalando a medida que fui creciendo y apenas pude conservar unos cuantos. Y si algo nunca me ha gustado prestar ni regalar son mis libros. ¡Las peleas con ella por darlos eran campales!

Por eso al tener mi hijo tuve que empezar de cero. Pero aún así no faltan La Edad de Oro, el Principito, Había una Vez, las tres ediciones anteriores de Chamaquili (esos libros preciosos de Alexis Díaz Pimienta), Oros Viejos, La Flauta Mágica, el Cochero Azul, Las Cartas de Martí a María Mantilla, los Cuentos de los Hermanos Grim…

La lista es larga, y gastaría cinco o seis párrafos para mencionarlos todos.

Pero no es tener los títulos lo que me llena, ni ir a la Feria del Libro, esa fiesta maravillosa que llega todos los años por estos días de febrero a Matanzas y me coge siempre sin mucho dinero, sino saber que le estoy dando a mi pequeño la oportunidad de ser una persona culta.

Pero por ahora, en lo que crece y va aprendiendo, lo que más satisfacción me da es que con apenas seis años, César se acuesta a leer, y devora unos, dos, tres y hasta cuatro libritos de un tirón. ¡Y eso que no ha terminado de aprender todas las letras oficialmente en su escuela!

La Feria nos da miles de satisfacciones, pero para mí no hay otra mayor que saber que mi hijo ya ama la lectura.