Ojalá encuentren aquí un pedazo de Cuba, de su alma y de su gente... un poco de Matanzas, y un poco de mí

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Niños flojitos ¿o diferentes?

Los niños desde pequeños deben demostrar su hombría...
Cuando un niño que ya pasa los cinco años es ñoño, apegado a su mamá, llora por todo, no juega en la calle y no dice malas palabras corre el riesgo de que lo tilden de flojito. Y más aún, de que sin ni siquiera conocer la palabra sexualidad, al pequeño le vaticinen un futuro gay.

Los niños flojitos siempre son un dolor de cabeza para las madres a pesar de que casi siempre son ellas las causantes de esa actitud. Los rumores de que sus hijos son víctimas, así como el acoso que sufren en la escuela les causan pesar y preocupación.


Pero, ¿cuál es el niño flojito? ¿A qué se refieren con esa flojera? Todos sabemos que no es más que un estereotipo que ubica a los niños desde pequeños en su posición de hombres, machos, varones, masculinos.  

Quien desde pequeño no muestre rasgos fuertes, tendencia a la violencia, disposición al mataperreo continuo en la calle y predilección por los deportes (si son extremos mejor) puede caer en el grupo de los flojitos.

Para demostrar que es macho un niño pequeño debe estar dispuesto a fajarse por cualquier cosa y dar con el puño cerrado, porque las hembritas son las que golpean con la mano abierta.

Un macho desde pequeño tiene que aprender las malas palabras de moda, y decirlas donde quiera sin ningún pudor, porque eso también es cosa de hombres.

Un varón de verdad no juega con muñecas, y menos con niñas, a no ser que estas sean marimachos. Un macho se escapa de su mamá, tiene la voz fuerte y es desorganizado.

Quienes no entren en esta descripción se van para el bando de los mariquitas, como se dicen entre ellos cuando a veces no levantan ni un metro del suelo.

Yo también pensaba cuando estudiaba en la primaria y hasta en la secundaria, que los niños flojitos eran gays seguros. Hoy, con la experiencia que me ha dado tener a personas homosexuales como amigos, sé que la flojera en la niñez no indica tener una orientación sexual hacia el mismo sexo.

Los niños flojitos son solo diferentes. Hay niños a quienes les gusta más leer, ver muñes horas y horas, jugar en la computadora o con los compañeritos, pero dentro de la casa, con los juguetes que tienen.

Hay niños introvertidos o ermitaños que apenas tienen amiguitos; hay pequeños vagos a quienes no les gusta correr ni saltar; hay niños que no encuentran sentido al béisbol, ni a ningún deporte… y aunque no parezcan también son niños, y muchas veces muy inteligentes. 

Ni siquiera la voz o el amaneramiento indican una orientación sexual determinada, que por cierto a edades tan tempranas es algo que no se ha definido.

Uno de mis mejores amigos de la Universidad, recuerdo que tenía una voz de trueno, rasgos fuertes en su rostro y un cuerpo lleno de cicatrices por sus travesuras de la niñez, pero como a mí, le gustaban los hombres.

La orientación sexual, padres, es algo que se define sobre la adolescencia. Un niño flojito solo tiene que ser atendido si es acosado en la escuela. Es mucho pedir a los pequeños que no reproduzcan los patrones que les inculcan y que no esperen que un hombre sea como les dijeron que tenía que ser.

Pero nosotros, los padres, sí podemos explicarles a nuestros hijos que ser gay no tiene que ver con la manera con que se conduce una persona, sino con sus preferencias sexuales, y que es algo imposible de saber desde tan temprano.

Deberíamos enseñarles a nuestros hijos a respetar las diferencias, enseñarles que vivimos en un mundo diverso, y que cada cual tiene derecho a expresarse como desee, siempre que no afecte a otras personas.

Ser flojito de niño solo indica ser diferente, tal vez a causa de una educación sobreprotectora; y que a un niño lo llamen flojito es la muestra de cuán arraigado está en Cuba el machismo.

Si alguien le dice que su niño está flojito, enséñele cuán fuerte en quizá en otros aspectos, pero jamás trate de cambiar a su pequeño y convertirlo, porque las leyes del machismo la mandan, en otro troglodita intolerante, porque de esos ya tenemos bastante. 

Nota: Estas reflexiones alocadas, las motivaron la manera conque muchos niños llaman mariquitas a quienes no responden al patrón habitual del macho... Mi hijo, aunque no entra en la categoría de flojito, pues es grandón, practica fútbol y últimamente le ha dado por fajarse en la escuela... sí esa un niño raro o diferente que pasa horas dibujando, escribiendo, leyendo, jugando ajedrez, en la computadora o viendo muñes... No quiero que mi hijo sea un troglodita... y me preocupa que muchos padres no requieran a sus hijos y los alejen del machismo.

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