Ojalá encuentren aquí un pedazo de Cuba, de su alma y de su gente... un poco de Matanzas, y un poco de mí

martes, 26 de noviembre de 2013

Post- prestado: Patrimonio Nacional: ignorancia y desprotección

Tengo que llamar a Urbano, me dije cuando leí su trabajo en el semanario Girón el jueves último;  y felicitarlo por hacer periodismo de vanguardia desde su posición de historiador, investigador y biógrafo. Aún no lo he felicitado, ni le he dicho que su comentario es lo mejor que he leído en los últimos años en ese periódico donde trabajé en mis años de recién graduada. Tendría que felicitar también al periódico Girón por publicar este material, el tercero sobre el tema, y que da seguimiento al penoso hecho que cuenta muy bien Urbano Martínez Carmenate, y que al parecer va a tener solución. Pero no les cuento. Lo comparto con ustedes: 

Patrimonio Nacional: ignorancia y desprotección

A pocas horas de haberse declarado Monumento Nacional el Centro Histórico de Matanzas, ocurrió lo increíble: una brigada de cuentapropistas, con la venia de Comunales e ignorando las disposiciones patrimoniales vigentes, vaciaron ácido sobre la imagen escultórica de José Martí, ubicada en el Parque de La Libertad.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El arte de engañarse a uno mismo

- Para los cubanos la mentira que exagera un hecho es “tremendo tupe”, y quien dice mentiras es un cuentero. La mentira que más nos molesta es la que semeja una burla.  

Una de las mejores enseñanzas de mis padres ha sido no mentir. Tanto me impregnaron el valor de la sinceridad, que a veces rozo con la exageración. Estoy consciente de lo dura que puedo resultar en ocasiones, al punto de herir con mis verdades.

Aun así, y a pesar de los tropezones que me he dado por esa manía, sigo creyendo que vale más una verdad cruda que una mentira piadosa.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Abel Monagas, su primera expo para abuela Polilla

A sus 24 años el artista de la plástica Abel Monagas Alfonso acaba de inaugurar su primera exposición en la Galería Abierta Nelson Barreras, con sede en la emisora provincial Radio 26 de Matanzas, bajo el auspicio de la Asociación Hermanos Saíz.

Degeneración es el título que le ha dado a esta muestra donde propone retratos y desnudos de personas de dos generaciones contrapuestas: la de ancianos, con arrugas pronunciadas y miradas profundas, y la de jóvenes lozanos, con cuerpos perfectos y pieles tersas, sin pudor a mostrar la desnudez.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Estrenan en Miami Huevos, de Ulises Rodríguez Febles


  Huevos, obra teatral cubana que retrata sin medias tintas los conflictos humanos, políticos y sociales generados a partir de los sucesos del Mariel, será estrenada en la noche de este 16 de noviembre en Miami, por el grupo Akuara Teatro, con sede en esa ciudad de los Estados Unidos.

Multipremiada y alabada por la crítica, la pieza del dramaturgo cubano Ulises Rodríguez Febles, escrita en 2004 y estrenada por Mefisto Teatro en 2007, ha calado hondamente en el público durante sus presentaciones en Cuba. “En Matanzas durante el preestreno lloraban, salían llorando del teatro. Allí estaban los que tiraron huevos o los que vieron como tiraron huevos”, rememora el autor.

“Estrenarla con Akuara será una experiencia de comunicación con otros creadores y con otro público”, dijo a  Rodríguez Febles, quien se encuentra en Miami para el montaje y estreno de la obra, en un ambiente que retrató como “de trabajo constante y de espera por lo que significa la presentación”.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Teresita, ¿de qué color pintamos la tristeza?

La mujer de la foto escribió algunas de las más hemosas canciones infantiles que jamás se escribieron en mi país. Canciones infantiles para los niños de todas las edades; para niños con bigotes y con canas, y sus hijos y sus nietos

Vinagrito y Lo feo fueron las canciones infantiles que mejor la describieron. Vinagrito que "es un gatico, chiquitico y de algodón"; y Teresita rodeada siempre de gatos, de los gatos y la guitarra.

Dicen que murió Teresita Fernández, pero "a las cosas que son feas, hay que ponerles un poco de amor".

Tal vez para recordarla debamos sembrar violetas en palanganas viejas, guardar cocuyos en botellas rotas o atrapar luceros en caracoles a la orilla de un río...

Quizás baste para que ella sea feliz conque recojamos a los vinagritos feos y flaquitos, muertos de hambre, que andan por ahí... y les demos un plato de leche para que metan los bigotes, las patas y la nariz...

Crónica con entrevista al colega Galindo

La última vez que escuché a Ramón Galindo fue en un taller creativo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en Radio 26, reclamando para que le dieran un espacio para trabajar, para hacer algo en la radio, aunque no se lo pagaran.

Con su bastón, compañía inseparable desde que le diera el derrame cerebral hace una década, había subido la escalera larga de la emisora provincial. Quería decir que estaba bien, que no arrastraba las -rr- y que lo podían evaluar de nuevo como hablante.

No, miento; la última vez que vi a Galindo fue este domingo 10 de noviembre, cuando le dijimos adiós para siempre.

Pero ese no es el recuerdo que quiero guardar de él. Prefiero imaginarlo sentado en una silla en las actividades de la UPEC, animado, conversando con los amigos. Prefiero imaginarlo desandando las calles de Matanzas o cayéndole atrás a los cursos de la Universidad del Adulto Mayor, un proyecto al que “el siempre maestro”, devenido después dirigente o colaborador periodístico, dedicó en cuerpo y alma los últimos años de su vida.