Ojalá encuentren aquí un pedazo de Cuba, de su alma y de su gente... un poco de Matanzas, y un poco de mí
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martes, 3 de octubre de 2017

El primer deber de un periodista es hacer periodismo


 Hace unos meses dedicamos un encuentro regional de Periodismo Digital, efectuado en Matanzas, a Roberto Pérez Betancourt, decano de los periodistas matanceros, incómodo, certero; joven a sus casi 80 años. Él, por supuesto, consideró inmerecido tal reconocimiento... Y hasta me hizo prometerle que no habría un homenaje más para él en vida, porque casi siempre estos llegan cuando se acerca la muerte, y él, dice, "todavía no ha sacado turno en el crematorio". Pero basta de tanta perorata y presentación. Solo quiero compartir las palabras de Roberto aquel día, en ese homenaje que él sí merece. 
  Ante todo, agradezco el reconocimiento que se me brinda, aunque en realidad lo considero inmerecido, pues en mis 77 años de vida, más de 60  de ellos en  trabajos varios, incluidos   51 en el ejercicio profesional del periodismo, solo considero haber intentado cumplir  el deber elemental de esforzarme en  mis obligaciones laborales, y opino que por realizar  el trabajo cotidiano no se precisan elogios.
  Comparto con Alfredo Guevara su afirmación de que el principal deber de un periodista es el de hacer periodismo.

viernes, 8 de julio de 2016

A propósito de una tesis de Periodismo



  Este que comparto con ustedes es el Informe de tutoría de la tesis de grado de Lilian Casabona Dihigo. Me tocó acompañarla en esta travesía de casi un año para obtener su título de Licenciada en Periodismo. 

  Se supone que los informes deban ser formales, pero nunca me he acogido mucho a esa norma. Creo que la discusión de una tesis es un momento formal, pero también emotivo. Esto fue lo que escribí para ella, para Lilian, la muchacha de Jovellanos, que desde septiembre será mi colega:   

   No recuerdo si estaba aún en segundo o tercer año de su carrera de Periodismo la primera vez que Lilian Casabona Dihigo me dijo, pensé yo, jugando: “profe, yo quiero hacer una tesis de radio y que usted sea mi tutora”.

viernes, 16 de octubre de 2015

Candito me estremeció

Cándido Domínguez llevaba varios años con alzheimer. Es triste no recordar cuando hilvanar ideas y palabras es lo mejor que sabes hacer, cuando tu oficio te exige precisamente, buena memoria. Hace unos años una operación de cadera le aceleró el proceso de desmemoria y desde entonces fue dejando de conocer a la gente cercana.

Cándido tenía 74 años y fue periodista toda su vida. Falleció de una bronconeumonía, al lado de sus seres queridos. Sería absurdo repetir el lugar común "falleció tras una larga y penosa enfermedad". Cándido mismo no lo permitiría; una noticia sin sus elementos principales no es noticia.

jueves, 24 de julio de 2014

La Radio Llanura de Colón de mis recuerdos

Cuando tenía 11 años entré por primera vez a Radio Llanura de Colón, a la misma casita estrecha de dos plantas que ocupa todavía, pero que entonces me parecía inmensa.

Alguien de la emisora había ido a mi escuela primaria a hacer captaciones para un Círculo de Interés de Radio Difusión y me anoté, más por embullo que por otra cosa.

Luego nos hicieron unas pruebas de lectura y quedé entre los seleccionados para aquella aventura, que fue más que un círculo de interés, un impulso verdadero a mi vocación.

lunes, 19 de mayo de 2014

Ciro Bianchi: “no escribo ficción porque la realidad tiene bastante”

Ciro Bianchi Ross no tiene buena dicción. Habla enredado y entredientes. Seguramente si no fuera él, la comisión que evalúa a los locutores y hablantes en el Instituto Cubano de Radio y Televisión lo desaprobaría. ¡Pero que más da la dicción de Ciro Bianchi, si sus historias nos dejan embobados!

Cuando escuchaba a Bianchi Ross, con bastante dificultad, el último viernes de abril, en la casona de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Matanzas, adonde fue invitado por el también periodista Fernando Rodríguez Sosa, en la primera edición de su renacido espacio Confesiones entre Puentes, me decía, ¡coño, qué pena que Bianchi Ros no tenga la voz más clara!

Como llegué un poco tarde y asistió bastante público (el habitual al anterior espacio Invitación entre Puentes, que Rodríguez Sosa mantuvo por 15 años en el Museo Palacio de Junco) me tocó sentarme detrás. El audio y la incomodidad de la sala interior de la UNEAC impidieron crear un clima más confidencial en el encuentro, y las palabras de Ciro apenas se escuchaban. Esforzándome al máximo logré captar la esencia de sus palabras.

jueves, 17 de abril de 2014

¿Quién dijo que ha muerto?, Gabriel García Márquez está en todas partes

Mientras escribo estas líneas tengo a Gabriel García Márquez a la vista. Volteo a la derecha y su nombre resalta en los lomos de varios libros: "El amor en los tiempos del cólera", “Todos los cuentos de Gabriel García Márquez”, "Vivir para contarla", “El otoño del patriarca”, "Del amor y otros demonios"...

Un poco más allá está una edición nueva de "Cien años de Soledad". La compré para leerla de nuevo y siempre lo estoy posponiendo para cuando pueda saborearla de verdad. Es que hace falta tiempo para entrar a Macondo y descubrir cuánta magia y compañía pueden haber en el olvido.

Me volteo y Gabriel García Márquez está en mi cuarto. ¿Por qué siguen repitiendo que murió?

viernes, 14 de marzo de 2014

El periodismo se coló en mi vida y la domina

Haciendo un reportaje sobre las Cuevas de Bellamar
No recuerdo bien cuándo decidí que iba a ser periodista. Hablar, siempre hablé como una cotorra, desde chiquita; leer ha sido una necesidad vital desde que aprendí a hacerlo y escribir, lo mismo o más.

En el arte de ensartar letras y palabras pasé por todas las facetas, desde los versos cursis, los cuentos de hadas y el diario personal, hasta que llegué al periodismo y empecé a tejer, más menos con decencia, noticias, crónicas, comentarios, entrevistas y reportajes…

Pero antes esta guajirita de Cuatro Esquinas* solo quería ser campesina, como mis abuelos, mis paradigmas. Sembrar, cuidar los animales y la casa, correr libre por entre las vacas y los chivos, montar el caballo Tondique y tener un jardín lleno de flores y una arboleda repleta de frutas fueron mis primeros sueños. Fui tan feliz en mi niñez que soñaba con ser niña siempre.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Crónica con entrevista al colega Galindo

La última vez que escuché a Ramón Galindo fue en un taller creativo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en Radio 26, reclamando para que le dieran un espacio para trabajar, para hacer algo en la radio, aunque no se lo pagaran.

Con su bastón, compañía inseparable desde que le diera el derrame cerebral hace una década, había subido la escalera larga de la emisora provincial. Quería decir que estaba bien, que no arrastraba las -rr- y que lo podían evaluar de nuevo como hablante.

No, miento; la última vez que vi a Galindo fue este domingo 10 de noviembre, cuando le dijimos adiós para siempre.

Pero ese no es el recuerdo que quiero guardar de él. Prefiero imaginarlo sentado en una silla en las actividades de la UPEC, animado, conversando con los amigos. Prefiero imaginarlo desandando las calles de Matanzas o cayéndole atrás a los cursos de la Universidad del Adulto Mayor, un proyecto al que “el siempre maestro”, devenido después dirigente o colaborador periodístico, dedicó en cuerpo y alma los últimos años de su vida.

lunes, 1 de abril de 2013

Quiero ser mejor periodista, pero…

Juro por mis padres, por mis hijos, por mis amores pasados y presentes, por la gente de mi barrio y hasta por mi vida, que quiero ser mejor periodista.

Quiero decir más y mejor, escribir sobre temas interesantes, retratar mi sociedad con sus matices, criticar para construir; quiero más libertad, más confianza, más amor en el periodismo.

No quiero desencantarme, ni que la desidia se apodere de mí; no quiero viciarme o dejarme llevar por la inercia de la mediocridad. Quiero hacer un mejor periodismo, pero no me dejan.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Julius Fucik, vivo en el Día Internacional del Periodista

Cuando moría un día como hoy del año 1943 asesinado por los nazis, el periodista checo Julius Fucik lanzaba un mensaje que recobra vigencia: ¡Hombres, estén alertas!

Julius Fucik había nacido el 23 de enero de 1903 en Checoslovaquia. Tras estudiar filosofía, en 1921 ingresó en el Partido Comunista e inició su labor de crítico literario y teatral.

martes, 1 de febrero de 2011

Paquito: bloguero, homosexual y seropositivo + video

A Paquito, o sea, a Francisco Rodríguez Cruz lo conocí en el último Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, al cual los dos fuimos como delegados. Él como destacado jefe de información del periódico Trabajadores, y yo no sé ni por qué, como periodista de mi emisora (provincial) Radio 26, de Matanzas.

viernes, 28 de mayo de 2010

Peña con crónica y sorpresa

Yo voy a leer una crónica que no es mía, anunció Bárbara Vasallo durante la Peña Debate Abierto que conduce los últimos jueves de cada mes el periodista Roberto Pérez Betancourt.

  No, pero si no es tuya no la leas, dijo el moderador. ¡Es que su autor no puede estar aquí!, replicó Barbarita.  ¿Y eso por qué?, ¿está muerto?, preguntó Roberto en tono jocoso.

viernes, 9 de abril de 2010

La verdad es la mejor arma de la Revolución Cubana, dicen periodistas matanceros

 Ante la mentira solo hay un arma infalible: la verdad. Y esa es la única que tiene la Revolución Cubana para enfrentar la guerra mediática que sectores de Los Estados Unidos y Europa han lanzado para desacreditarla ante el mundo, expresaron periodistas matanceros en apoyo al editorial Defenderemos la verdad con nuestra moral y nuestros principios publicado por el diario Granma.
  Los medios cubanos no podemos contra su hegemonía internacional en la comunicación, no alcanzamos adonde su tecnología y poderío les permite llegar; pero sí podemos combatir desde la razón, expresó Madelín Varela Cárdenas, quien como redactora del turno de la mañana de la emisora provincial Radio 26 fue la primera en leer el documento que expresa la posición de Cuba ante las maniobras para derrocar a la Revolución.  
  Por su parte, la recién graduada Dianelis Gonzáles Galindo comentó que es hipócrita que le hablen a Cuba de derechos humanos cuando no la conocen, e invita a quienes despotrican en los grandes medios de comunicación a convivir un tiempo aquí a ver cuánto les dura esa opinión.
  Varios colegas coincidieron en que es el dinero lo que mueve esas campañas y que detrás está la ambición de un grupo de cubanoamericanos que creen que Cuba es suya por derecho propio, y desean que vuelva la época del capitalismo brutal al modo estadounidense. 
  Ana González Goicochea, de la Redacción Digital de 26, citó el fragmento donde el editorial pregunta si quienes nos critican pueden vanagloriarse del respeto por el ser humano que siempre ha enarbolado la Revolución cubana.
  “¿Pueden decir lo mismo los gobiernos de Estados Unidos y de los países europeos que se desgañitan criticando a Cuba y condenándola cual si fueran vírgenes vestales? ¿Qué pueden decir del millón de muertos en Iraq y las decenas de miles de víctimas en Afganistán por las guerras ilegales allí ejecutadas? ¿Cómo pueden explicar las cárceles secretas y las torturas para los supuestos terroristas? ¿Qué basamento legal sustenta los asesinatos selectivos que Estados Unidos ha ejecutado contra sus enemigos en diversas partes del mundo con una fuerza especial dirigida en estos años por el mismo General que ahora comanda las tropas en Afganistán? ¿Cómo pueden justificar la muerte en los últimos 5 años de más de 100 inmigrantes que estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos? ¿Qué derecho humano sustenta las palizas brutales contra los representantes de los movimientos sociales que protestaban cuando la Cumbre del Clima en Copenhague o contra los estudiantes californianos que reclamaban más presupuesto y menos cobros por la educación? ¿Quién supervisa el trato vejatorio que se le da a los inmigrantes en los cientos de centros de detención que están diseminados por Europa? ¿Se han alarmado, han denunciado o han condenado estas escandalosas violaciones de los derechos humanos el Congreso de Estados Unidos, el Parlamento Europeo y los partidos de la derecha del Viejo Continente que hoy se muestran tan preocupados con Cuba?
  La respuesta a estas preguntas fue unánime entre los periodistas reunidos. No tienen ningún derecho ni fuerza moral para acusar a Cuba cuando tantos hechos horribles pasan todos los días, casi todos bajo su mirada cómplice.
  Tenemos que unir fuerzas y continuar publicando la verdad de Cuba, ahora además en nuestros sitios en Internet, en las páginas personales, en las redes sociales, y en cuanto medio de comunicación sea efectivo, expresó Maritza Tejera, del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas.
  Casi al finalizar el editorial resume la verdad de la burda campaña mediática: “Lo que les inquieta verdaderamente es la fortaleza moral de la Revolución, su fidelidad a los principios, su creciente prestigio en nuestra región, donde se ha convertido en importante actor de impulso al proceso de integración, su actuar inteligente y sereno para enfrentar las duras consecuencias de la crisis económica internacional y del bloqueo, su claridad en que hay que cambiar lo que deba ser cambiado en pos de conquistar para nuestro pueblo toda la justicia como nos han pedido Fidel y Raúl.”
  Y como asegura el texto, allí estaremos los periodistas cubanos el primero de mayo, para dar una contundente e inequívoca respuesta del apoyo a la Revolución. Nosotros también daremos la pelea con nuestras ideas, en nuestras calles y en todos los escenarios internacionales.
  Pero la principal la daremos a través de nuestros medios, quizá no tan poderosos como los del Imperio, pero unos medios donde la verdad SÍ es VERDAD.

jueves, 11 de marzo de 2010

Ser periodista: la reflexión necesaria

Conferencia de Roberto Pérez Betancourt a estudiantes de Periodismo

Sobre lo que entraña “ser periodista” reflexionaron este miércoles los estudiantes de periodismo de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos a propósito de la Conferencia dictada por una de las voces más autorizadas de esa profesión en Matanzas: Roberto Pérez Betancourt.

“Esto es algo que no está en el plan de estudios”, dijo Pérez Betancourt, quien con su verbo fácil y desenfadado mantuvo atentos e interesados a los alumnos de primero y segundo años durante 45 minutos, con un tema que para él es el centro mismo de eso que se llama “aptitud con p”.

Con una larga experiencia en los medios de comunicación cubanos Pérez Betancourt convirtió el soliloquio en un diálogo donde palabras como compromiso, pertinencia, necesidad de estudio, discrepancia, investigación y perseverancia ocuparon el mayor espacio.

Un alborozo juvenil se produjo cuando se rifó el libro Dinámica de la Noticia (del propio Roberto Pérez Betancourt) y un Disco Compacto con materiales útiles para el periodismo, autografiados ambos por el propio Roberto.

La conferencia, que dejó a los muchachos con ganas de seguir escuchando y al profesor con deseos de quedarse, se incluye dentro del programa de actividades por el Día de la Prensa Cubana.

Allí mismo el Ejecutivo Provincial de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas reconoció a Lianet Fundora, alumna de primer año seleccionada para participar en las celebraciones centrales nacionales, que tendrán lugar el próximo domingo 14 de marzo, en Santiago de Cuba.

Como parte que son de la familia periodística los 48 futuros profesionales de ese sector están invitados especialmente al acto provincial, que se desarrollará este sábado 13 en la casa de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas.


viernes, 26 de febrero de 2010

Ser periodista cubano: a propósito del Día de la Prensa Cubana


Ser periodista cubano es ante todo, ser revolucionario. Y revolucionario significa muchas cosas, entre otras, cambiar todo lo que debe ser cambiado, si nos aplicamos a las enseñanzas de Fidel, que ahora está a tiempo completo en nuestras filas.

El periodista cubano es combativo. Se enfrenta sin miedo al peligro, a las guerras, a las enfermedades; sube montañas y anda llanos; participa en las movilizaciones, en los programas de la Revolución, en la recuperación de los ciclones y cambia, sin titubear, su pluma por la herramienta que haga falta.

Para el periodista cubano no existen las medias tintas, las cosas se llaman por su nombre o no se dicen, y habla en el lenguaje del pueblo, sin términos rebuscados; en el lenguaje llano y sencillo que es el que deben hablar todos para que se entiendan.

El periodista cubano se enfrenta a la burocracia y sus burócratas, al abuso y los abusadores, a la chabacanería y sus chabacanos, al delito y a quienes lo cometen; le va de frente al oportunismo, al arribismo, a la morosidad y a los maltratos.

El periodista cubano denuncia desde su trinchera lo que está mal para el pueblo, lo que no funciona.

El periodista cubano no viene de cuna rica o clase media, sino que es hijo del obrero, del campesino o de la ama de casa. No se vende por tres kilos, ni le anda detrás al palo periodístico amarillo, porque aquí los chismes en la prensa no funcionan.

El periodista cubano es profesional, respetuoso de la intimidad de las personas y practica la ética cada vez que sale en busca de la información o la publica.

El periodista cubano es humano, sensible, creativo; es capaz de encontrar la grandeza del guajiro, la universalidad del batey más intrincado o la inmortalidad del más “desconocido” de los locos callejeros de cualquier ciudad.

Es verdad que a veces el periodista cubano no tiene todos los medios técnicos a su alcance, que todavía no hay computadoras para todos, y que el acceso a Internet desde la casa es todavía un sueño para la mayoría.

Es cierto que a veces tienen que andar tras la noticia a pie o en bicicleta; o romper las barreras de fuentes cerradas a la información por mandamiento de su propia ignorancia, “gente” que no recuerda que este país es del pueblo, y que ellos solo administran lo que es de todos.

El periodista cubano se sobrepone, porque ama lo que hace, porque el periodismo es un arte, y una aptitud ante la vida. Porque se es periodista para servir, para ayudar, para enseñar, para educar, para combatir.

El periodista cubano está al lado de la justicia, de los movimientos sociales del mundo, de los que luchan por la protección del medio ambiente, de quienes creen que un mundo mejor es posible.

El periodista cubano está al lado de su Revolución, que estar al lado del pueblo. No hay que temer a la crítica oportuna del periodista cubano, a su certero señalamiento; a su empeño por contribuir al logro de una sociedad mejor, más justa.

Cuando el periodista cubano escribe, porque es lo mejor que sabe hacer, también está labrando Revolución.