Era costumbre del Papa Juan Pablo II viajar acompañado por periodistas que, luego, reportarían el viaje. Durante el vuelo, en algún momento, el papa pasaba a la cabina ocupada por los periodistas y hablaba un rato con ellos. Le preguntaban habitualmente no solo sobre el viaje, sino también sobre casi todo lo humano y lo divino que les interesaba en ese minuto.En un viaje a África - Juan Pablo II realizó varios a ese continente - hacia finales de la década de los ochenta e inicios de los noventa (...) en algún periódico o revista leí lo siguiente que, ahora, trato de reconstruir, confiando en mi memoria.
