La Habana ha flexibilizado algunas medidas que restringían la actividad de sus ciudadanos casi al mínimo y Cuba entera se ha estremecido. En las redes sociales hay mensajes de escepticismo. Lo sucedido en julio, cuando se decretó la fase 1 allí (para muchos una decisión que fue apresurada) podría repetirse; podríamos volver atrás y ser testigos de otro rebrote.
La verdad es que puede pasar. Todo dependerá de nosotros.




